lunes, 23 de enero de 2017

La forma de ser que te lleva al incesto

Hace unos días tuve un encuentro con una vieja amiga, que me confesó algo que me dejó bastante alucinada, la verdad. María, que así se llama, esa una chica normal, algo tímida, y con bastantes inseguridades, la verdad; se puede decir que es el mismo tipo de mujer que yo.


Cuando hace un tiempo os hablé de cómo hacer que alguien cambie tanto en la vida como para hacerse una persona segura y firme en sus convicciones, no estaba ni mucho menos pensando en María, pero ella me ha dado una lección que jamás olvidaré. Ella sí que ha dado un cambio que yo jamás me habría esperado de una persona con su forma de ser, así que cuando me confesó que había sido la protagonista de un incesto, me quedé, como se suele decir, muerta en vida.

En nuestras muchas conversaciones en que solemos hablar de todo un poco, no había salido mucho el tema de follar con alguien de tu familia. Pero en las pocas veces que lo hizo, ambas estábamos muy de acuerdo en que no seríamos capaces nunca de llegar a practicar este tipo de relaciones, por mucho que en el mundo del sexo en vivo esto fuera el último grito y tuviera tantos seguidores; y estoy segura que las dos hablábamos de corazón.

O al menos yo, que la verdad es que tampoco tengo a ningún hombre en mi familia que me atraiga para nada. Pero resulta que María es la menor de cuatro hijos, tres chicos y ella misma, y que con el mayor de ellos se lleva más de diez años. Juan, que ese es su nombre, se enroló en el ejército cuando ella tenía apenas 10 años, con lo que no se habían visto muchas veces en su vida. Y una de estas veces fue precisamente durante las pasadas fiestas navideñas.

Hacía cinco años que María y Juan no coincidían, y con lo poco que se habían relacionado durante años, al principio actuaron como dos extraños. Ella me contó que casi no lo reconocía, lo recordaba mucho más joven, y ahora era un hombre maduro y curtido en las numerosas campañas que había hecho como militar. Fuera raro al principio, pero en cuanto se sentaron en familia y empezó a correr la bebida de Navidad, todo se fue normalizando; acabaron quedándose solos en el sofá mientras todos los demás se iban a la cama, contándose sus batallitas.

Entonces, se les ocurrió poner la tele, y pasando los canales apareció una película porno, y ellos se echaron a reír y decidieron verla, ya achispados por el alcohol. En la película aparecieron dos hermanos follando, cosas del guión, ya se sabe; pero para María y Juan fue como si les hubieran dado permiso para hacer lo que durante toda la noche habían deseado.

Mi amiga me contaba que le parecía que era otra persona la que actuaba, pero que no podía contenerse mientras le comía la boca a su hermano. En ese momento se le pasó por la mente un vídeo porno que había visto, donde se relataba una historia madre hijo xxx, que también acababan en la cama; y eso la consoló un poco en esos momentos, porque pensó que tirarse a su hermano no era tan grave como eso, ¿o no?

Acabó echando un polvo con Juan en el sofá, para colmo, como si no fuera el sitio más fácil para que fueran pillados; pero no lo hicieron, y después del revolcón cada uno se fue a su cuarto. María no pudo dormir en toda la noche, me decía que pasó todo el tiempo como en shock, y que cuando vio que amanecía, se vistió para irse rápidamente a su casa y no tener que enfrentarse a nadie.

Claro que el plan no le salió bien del todo, porque al llegar al salón se encontró con las hijas de su otro hermano, que le preguntaron por qué no se quedaba a pasar el día; ella inventó un rollo de trabajo, mientras se preguntaba si tendría unas sobrinas xxx, que supieran entender lo que había pasado con Juan de una forma madura y liberal, o sin embargo se escandalizarían y empezarían a llamarla de todo. Finalmente escapó de la casa de sus padres lo más rápidamente que pudo.

Así fueron las cosas y así me las contó. Repito que esto era algo que yo nunca había pensado que pudiera pasarle a María, lo mismo que no pienso que pueda pasarme a mí. Ella no lo está pasando nada bien, está al borde de una depresión, pues como os digo no tiene la suficiente fuerza de carácter para asumirlo sin más consideraciones morales. Necesitará mucha ayuda, y allí estaré allí para ayudarla.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Mujeres gélidas a prueba de bombas


Me encantaría ser una de esas chicas frías tirando a gélidas que hacen todo lo que se proponen en la vida porque no tienen miedo a nada ni a nadie y superan cualquier obstáculo con coraje y fuerza, pero aún tengo mucho que aprender y pese a que ya tengo 30 años estoy muy verde en todos los aspectos.

Envidio mucho a las actrices porno capaces de ponerse delante de una cámara y estar follando durante horas sin que les importe lo más mínimo lo que digan de ellas, pero encima que disfruten y tengan un montón de orgasmos, ¿no os parece increíble?.

La profesión de actriz porno es tan digna como otra cualquiera y con lo que a mi me gusta el sexo me encantaría ser una de esas chicas, sería uno de mis sueños y no descarto en absoluto que en un futuro me decida al menos a hacer un casting porno.

Quiero pensar que es posible cambiar de mentalidad y que eso no es solo innato en las personas, hay mucha gente que le ha dado un giro radical a su vida y de ser gente con miedos, retraídas y reservadas, han pasado a ser gente exitosa que se relaciones con miles de personas.

No creo por ejemplo en la amistad de las redes sociales, pienso que todo es falso y que el cara a cara es lo que te hace crecer como persona, justo lo que a mi me aterroriza y si ahora mismo tuviera que ir a una entrevista de trabajo creo que lo pasaría muy pero que muy mal porque no me saldrían ni las palabras.

Digamos que flashgelida está creado para gente insegura con la intención de darnos consejos y descubrir de alguna forma qué pasa por la mente de las personas con tanta seguridad en la vida, ¿quien sabe?, a lo mejor nos llevamos una sorpresa al descubrir que es todo fachada...